Calakmul
La zona arqueológica tiene una extensión total de 30 km. Y en ella se han localizado 6 252 estructuras, incluyendo templos y adoratorios, un juego de pelota, palacios y casas-habitación construidas con piedras labradas, lo que la convierte en la ciudad maya más extensa, estimándose que pudo tener unos 60 000 habitantes. Un camino o sacbé rodeaba la ciudad a manera de anillo periférico y otro más la comunicaba hacia el Norte. Las características arquitectónicas de las construcciones corresponden al período clásico.
El núcleo principal de los vestigios prehispánicos se localiza sobre un domo natural de aproximadamente 25 km2 rodeado de aguadas y canales hechos por el hombre prehispánico para almacenar agua, aprovechando que las partes bajas se inundaban fácilmente durante las temporadas de lluvia (Carrasco y González 1) ; sin embargo, dentro de un área de 72 km2 he han encontrado aproximadamente 7,200 elementos culturales que van desde altares hasta edificios monumentales correspondientes a diferentes periodos.
Como en otros sitios del Petén, la distribución del espacio en Calakmul presenta estructuras ordenadas alrededor de patios y plazas de formas rectangulares. Entre las construcciones del sitio se distinguen un juego de pelota, dos grandes estructuras que tienen alrededor de 50 mt. de altura y una muralla que rodea parte del sitio, la cual se eleva hasta 6 mt. sobre el nivel del piso y tiene un ancho máximo de 2 mt.
Al diseñar sus ciudades, los mayas clásicos buscaban hacer réplicas de sus mitos y creencias ; esto se puede ver reflejado en la distribución de los espacios de Calakmul, donde la Gran Plaza es la reproducción del mito de la creación del mundo :
La superficie de la plaza representa el mar primordial y los basamentos piramidales, las montañas sagradas donde moraban los ancestros y deidades. Las estelas sembradas al pie de las montañas simbolizaban árboles de la vida entre los cuales el gobernante fungía como axis mundi. Las escalinatas que bajaban de las cimas de las montañas sagradas formaban caminos entre el mundo de los seres humanos y el otro mundo, accesibles a través de espacios arquitectónicos diseñados con arreglos simbólicos que santificaban toda actividad desarrollada en sus interiores. Los espacios sagrados no se utilizaban solamente en ceremonias religiosas, sino también en las políticas, ya que estas siempre están relacionadas. (Carrasco y González 3-4)
Historia.
Desde sus inicios, la ciudad de Calakmul recibió influencias del sur y del norte, mostrando su papel como centro geográfico temprano del área maya, aunque también formó parte de un regionalismo que integraba a los sitios El Mirador, Nakbé y Uaxactún. Un siglo antes del colapso del área maya central, debido a la derrota de su gobernante Garra de Jaguar, los dirigentes de Calakmul intensificaron sus estrategias políticas hacia el norte, participando en el auge de la península. Para la primera mitad del clásico tardío, Calakmul mantuvo su hegemonía política en el área maya central y su influencia se incrementó notablemente ; en este periodo se dio el auge de la ciudad de los dos montículos juntos(Carrasco 47 ; 49).
Culturalmente, Calakmul ha sido considerada como la capital de un estado regional maya durante el periodo clásico, con un desarrollo inicial en el clásico tardío (Domínguez 270) ; algunos la han considerado una "superpotencia", enemiga confesa del poder de su par, la gran Tikal, con quien se disputó la hegemonía del área maya central durante el clásico. Durante los siglos VI y VII de nuestra era, la región de Calakmul tuvo una preponderancia en la vida sociopolítica del área y sus clases dirigentes jugaron un papel importante en la política del área maya central. Un número de centros determinados participaron como aliados de esta ciudad maya, formando lo que se podría considera "El reino de Calakmul" (Carrasco 51).
La Estructura VII
Este edificio con características arquitectónicas de la región del Petén es un basamento piramidal compuesto por cuatro cuerpos superpuestos que dan una altura total de 22.83 mt. desde su lado este. Su recinto superior fue ocupado como área habitacional de la élite desde por lo menos el período clásico temprano hasta el clásico tardío, aunque para la fase II del mismo período tardío las actividades que se realizaron en ese recinto estuvieron encaminadas hacia el aspecto religioso y ceremonial y el edificio sufrió grandes remodelaciones : se le anexó una crujía más hacia el sur, construyéndose antes una cámara funeraria por debajo de lo que es el pasillo central. La construcción de la cámara funeraria tuvo como propósito conservar el lugar del señor que habitaba este edificio cuando muriera (Domínguez 54-55 ; 271 ; 274).
La Cámara Funeraria del Edificio Superior de la Estructura VII
Ahí se encontraron los restos de un individuo adulto joven del sexo masculino, de entre 25 y 30 años de edad y estatura promedio de 1.62 mt., perteneciente a la alta jerarquía, ataviado con rica ofrenda consistente en piezas de jade, concha y cerámica que corresponde al período Tapeu II, con una fecha aproximada de 660 a 820 d.C. (Domínguez 277). Los huesos estaban depositados sobre una cama de semillas de pequeño tamaño y color obscuro obtenidas del chechem. Entre las semillas y los huesos colocaron un petate que, al igual que los huesos, mostraban huellas de exposición al fuego (Gallegos y Domínguez 82-83).
La Ofrenda.
Entre los objetos de la ofrenda se encontraron caracoles perforados, una perla, varios fragmentos y cuentas de concha, algunas puntas de cola de raya y 2,147 elementos de jade, un anillo, cuentas de formas variadas, cuatro orejeras y placas, una de ellas en forma de "T" que en su lado posterior presenta ocho perforaciones. Junto a todo esto se encontró la máscara funeraria de jade "mantada" pero las placas que la formaban se encontraron dispersas al noreste de la cripta. A diferencia de otras máscaras de jade descubiertas (Montealbán, Tikal, Palenqe), esta fue hecha con placas simétricas de buen tamaño, no pedacería y, sobre todo la nariz y los labios, están hechos en una pieza, evidenciando un excelente trabajo de lapidaria. Los ojos están simulados con dos pupilas de obsidiana gris sobre dos círculos de concha nácar ; varias de las piezas mostraban restos de estuco (mezcla de sascab, cal viva y agua) en su cara posterior, lo que hace pensar que estaba montada sobre una base de este material (Gallegos y Domínguez 83).
El Jade.
Es un término genérico que se refiere a dos piedras mineralógicamente diferentes. Una de ellas es la jadeíta, una roca de silicato de aluminio y sodio ; la otra, la nefrita, una roca de silicato de calcio y magnesio. La nefrita todavía no ha sido descubierta en México o América Central en ningún contexto arqueológico o minas modernas. El jade que se extrae en Mesoamérica, así como en los antiguos contextos arqueológicos, es jadeíta.
Todos los componentes minerales de la jadeíta -sodio, aluminio y silicato- son blancos. Cualquier otro color de la jadeíta que no sea blanco es causado por la incursión de otros minerales : si la incursión es el cromo, la jadeíta será verde claro ; si es cobre y hierro, será de color verde oscuro. El manganeso y el hierro ferroso le dan un tono negro y azul de cobalto ; el cobalto y el níquel juntos le dan un color verde azulado. El jade verde en su estado natural tiene una superficie diferente que lo hace parecer cualquier otra piedra, yo obtiene su color verde brillante después de pulirlo (Ridinger 54 ; 56).
En las diferentes culturas prehispánicas el jade tenía cuatro usos mayores : funerario, ornamental, ritual y utilitario. Los olmecas fueron los primeros en utilizar el jade con fines funerarios, uso que alcanzó su clímax durante el clásico maya. Como adorno funerario suntuario, que en ocasiones incluía una máscara de tipo retrato del tamaño de un ser humano, el uso del jade empezó alrededor de 450 d.C. y terminó en 850 d.C. Los mayas usaron todo tipo de adornos de jade ; incluso el incrustado en los dientes como indicación de una posición social más alta. Un rey maya podía ser representado usando entre ocho y diez kg. de jade en forma de tobilleras, pulseras, collares, orejeras, diademas, pectorales, anillos, cinchos y máscaras miniaturas colgadas de un cincho. También utilizaban hachas de jade como herramientas que servían para martillar, excavar, esculpir, aplanar y moler, aunque muchas de ellas sirvieron probablemente para usos rituales, especialmente las elaboradas en jade negro (Ridinger 57-58).
[Para los mayas] el jade representaba sus deseos más profundos, la inmortalidad... la eternidad. El oro se puede fundir, martillar, aplanar y convertir fácilmente de una forma a otra, con lo que pierde su identidad original. El jade, por lo contrario, resiste cualquier intento de cambiarlo con algo menos duro. Para las civilizaciones antiguas, el jade era el único material disponible de mayor dureza, resistencia y durabilidad. (Ridinger 53)
Dadas estas condiciones, el jade es un material es bastante difícil de labrar ; sin embargo algunos de los diseños en bajorrelieve hechos en jade por los mayas se encuentran entre los productos más bellos del arte lapidario hasta hoy encontrados en cualquier parte del mundo (Ridinger 59).
El jade representaba la respiración, la vida, la fertilidad y el poder. La asociación de los tonos del verde más brillante utilizado por la aristocracia indicaba que consideraban el jade verde como la piedra más valiosa. El verde más brillante fue de uso exclusivo de los emperadores y los nobles. Yax es una palabra maya que significa "número uno", "el primero" y "el más fino" y, también, "verde resplandeciente" (Ridinger 53-54).
El jade simbolizaba la mazorca del maíz verde, esto es, el corazón de la planta más importante para los pueblos mesoamericanos, de cuya masa estaba hecho el hombre ; por esto el jade era asociado también con el corazón del hombre. Al enterrar a sus muertos les colocaban una cuenta de jade en la boca. Si las bestias que los acechaban en su camino por el inframundo se comían su corazón de carne, tendrían un corazón de jade con el que podrían reverdecer en la otra vida. Debido a sus cualidades preciosas y mágicas, los objetos elaborados en jade eran los más estimados, y su propiedad o uso estaba reservado sólo a personas de alto rango ("Jade" 39).
Las peculiares condiciones geológicas para la formación del jade no se dan en el país, siendo posible que los yacimientos de donde nuestros mayas obtuvieron el jade se encuentren en las tierras altas de Guatemala, lo que nos lleva a suponer la existencia de una actividad comercial entre las diferentes regiones del Petén (Ridinger 56).
La mayor área protegida del trópico mexicano es la Reserva de la Biosfera Calakmul, que ocupa una superficie de 723 185 ha en el sureste del estado de Campeche, región que presenta un clima semiseco, con lluvias en verano, y donde las temperaturas medias mínimas son de 22° C y las máximas de 30° C. La reserva cuenta con dos zonas núcleo rodeadas por una extensa zona de amortiguamiento; son tierras donde se protege el 12% de la selva alta, mediana y baja subperennifolia del país, así como sabanas, aguadas y terrenos inundables. Esta área, decretada el 23 de mayo de 1989, está ubicada en el nuevo municipio del mismo nombre, y por el sur limita con Guatemala, en la llamada "planicie del Petén", donde se encuentra la gran Reserva de la Biosfera Maya.
La selva alta, compuesta por enormes árboles como la ceiba, el chicozapote, el pich, la caoba y los amates, en amplias extensiones se mezcla con- la predominante vegetación de selva mediana y baja subperennifolia. representada por chacáh, dzalam, guara, palo de tinte, jícara, las palmas de chit y nakax, así como numerosas lianas y herbáceas. Por otro lado, las características planas del terreno han permitido la existencia de las notables aguadas con vegetación semiacuática, como tulares y carrizales; también destacan aislados manchones de suelos llamados "akalché", que son profundos e inundables, los cuales crean excelentes fuentes de agua para la fauna silvestre.
Debido al buen estado de conservación de la cubierta vegetal y a la escasez de actividades humanas, este es uno de los reductos más importantes para la fauna que en otras áreas está amenazada; habitan todas las especies de felinos de América tropical que requieren grandes territorios de caza para sobrevivir, como el jaguar, el ocelote, el tigrillo, el yaguarundi el gato montés; tambin los altos árboles favorecen la presencia de nutridas tropas de monos aullador y araña; bajo la vegetación habitan animales ya escasos, como el tapir, el oso hormiguero, el venado temazate, el jabalí cachetes blancos, el pavo ocelado y la perdiz; mientras el dosel vegetal es ocupado por loros y pericos, coas, chachalacas y calandrias, que suman varias centenas. Dicha fauna, propia de la región neotropical, en muchos casos la forman especies raras, endémicas y algunas en peligro de extinción.
Calakmul, que en lengua maya significa "dos montículos adyacentes", es un sitio que estuvo habitado profusamente durante los periodos Preclásico medio y Clásico tardío (entre los 500 años a.C. a 1000 años d.C.). El mayor centro urbano del área maya del periodo Clásico posee más de 500 restos arqueológicos, y por ello Calakmul es considerado el depósito más grande de valiosos textos dinásticos mayas, debido a la gran cantidad de estelas, varias emplazadas frente a los basamentos y muchas rodeando las plazas. Dentro de la superficie protegida existen numerosos sitios arqueológicos, entre los más conocidos están El Ramonal, Xpujil, Río Bec, El Hormiguero Oxpemul, Uxul y otros, todos de enorme importancia histórica y cultural, donde Calakmul destaca por ser la ciudad maya más grande de México, y la segunda en todo el territorio maya, después de Tikal.
Fuente: Tips de Aeroméxico No. 9 Campeche / otoño 1998

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