Zacatecas
Zacatecas es una bellísima ciudad con interesantes atractivos, tanto en su paisaje como en sus edificios; un lugar donde aires coloniales parecen haberse estacionado en los rincones de sus plazas y callejones, repletos de historias y leyendas, en el tenue rosado de la piedra y en los evocadores balcones cuajados de herrerías forjadas en caprichosas formas.
Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1993, la ciudad se localiza en una región que fue sede de asentamientos chichimecas, los llamados zacatecos o “gente que vive donde abunda el zacate”. En 1546 se estableció el primer campamento de españoles que descubrió la primera mina de plata y posteriormente otras dos llamadas San Benito y Pánuco. Las tres producían grandes riquezas, y en corto tiempo atrajeron a infinidad de aventureros buscadores de fortuna. Gracias a esto, entre 1585 y 1588 el rey Felipe II le concedió su escudo de armas y el título de “muy noble y leal ciudad de Zacatecas”
El asentamiento de la ciudad se localiza al pie de la ladera sur-poniente del cerro de La Bufa; la irregularidad de la topografía coadyuvó a darle su imagen de ciudad encerrada, debido a la inmensidad de calles y callejones estrechos e irregulares que desembocan en hermosas plazuelas, las cuales junto con los edificios presentan pronunciados desniveles que le proporcionan al conjunto urbano una notable fisonomía plena de armonía.
Muchos de sus edificios son muestras vivientes de la riqueza artística de la época colonial en Zacatecas, como la Catedral, ubicada en el costado sur de la plaza de Armas y cuya portada principal es considerada hoy día como la más hermosa del país por la exquisita talla en cantera ejecutada por manos indígenas; el Palacio de Justicia, localizado en el callejón de Veyna, la iglesia de Santo Domingo, que se encuentra en la convergencia de las calles Genaro Colina y Fernando Villalpando, y conserva en su interior retablos y pinturas con motivos religiosos de gran interés. No menos extraordinarios son el templo de San Agustín, concluido a fines del siglo XVIII, que conserva en su portada norte un bellísimo trabajo en cantera labrada con una alegoría de la vida del santo; la Casa de la Moneda, construido a fines del siglo XVIII y el exconvento franciscano de Guadalupe que alberga al Museo de Pintura Colonial con obras de los más importantes artistas novohispanos de los siglos XVII y XVIII. El templo por su parte conserva una magistral sillería en la parte superior del coro.
Museos Zacatecanos
Texto de Isabel Stivalet Barros
Zacatecas es una ciudad de museos. En ellos encontramos máscaras, esculturas, arte contemporáneo, arte popular, títeres... todo un mundo de imágenes, colores y sensaciones.
El Museo Rafael Coronel se ubica en lo que fuera el convento de San Francisco, fundado en la época colonial. En la intervención arquitectónica que se hizo para acondicionarlo se consideró importante dejar algunos espacios en ruinas, y a estos espacios se han integrado los jardines, logrando un ambiente mágico que invita a pasar un rato de lo más agradable bajo el intenso azul del cielo. En su interior se guardan cientos de máscaras de animales, sirenas, diablos, ancianos, etcétera, que pertenecieron al afamado pintor zacatecano Rafael Coronel. También se exhibe una colección de piezas arqueológicas y otra de títeres de la compañía Rosete Aranda.
Muy cerca de aquí, en lo que fue primero un seminario y después un penal, se encuentra el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez, institución reconocida en México y en el mundo. Una de sus salas presenta una original propuesta museográfica que nos permite apreciar las pinturas desde diferentes ángulos. Su acervo incluye algunas maquetas de las esculturas de la Ruta de la Amistad construida en la cuidad de México en 1968. En una sala de grandes dimensiones se observan murales realizados para el pabellón de México de la Feria Internacional de Osaka, Japón.
En la plaza de Santo Domingo se localiza el ex Colegio de San Luis Gonzaga, casa del Museo Pedro Coronel. Este famoso pintor zacatecano pasó varios años coleccionando diversas piezas a lo largo y ancho del planeta, entre ellos arte africano, arte contemporáneo (Miró, Picasso) y esculturas académicas de mármol. Constituye toda una aventura recorrer sus salas sin saber con qué sorpresa nos vamos encontrar. En el Patio de los Naranjos podemos admirar algunas esculturas realizadas por el artista.
A una calle de distancia, en la antigua casa de moneda, está el Museo Zacatecano, creado por don Federico Sescosse para mostrar tres colecciones: bordados y arte huichol; exvotos en lámina y herrajes antiguos.
El Museo Francisco Goitia está situado frente al parque Sierra de Alica, en lo que fuera la casa de gobierno. En este recinto se exhiben obras de destacados artistas plásticos zacatecanos, que no son pocos: Manuel Felguérez, Rafael y Pedro Coronel y Francisco Goitia, entre ellos. Estos maestros de la plástica cuentan con un gran reconocimiento internacional, lo cual nos enorgullece.
A unos minutos de la ciudad de Zacatecas, en Guadalupe, encontramos uno de los museos más importantes del país: el Museo de Guadalupe, que pertenece a la red de museos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Ocupa lo que fuera el ex Colegio Apostólico de Nuestra Señora de Guadalupe, fundado en el siglo XVIII. Este majestuoso edificio guarda la colección de pintura más destacada del norte de México, en la que se incluyen lienzos de Miguel Cabrera, Cristóbal de Villalpando y Luis Juárez, entre otros. Además de estos famosos autores, en el museo están representados también algunos pinceles regionales muy interesantes, como Gabriel José de Ovalle, cuyas pinturas tienen cierto toque popular, más que académico. Por otro lado, aquí podemos ver en su sitio original obras que fueron realizadas para este recinto. Es el caso de los lienzos de la Escalera Regia y de los cuadros de las paredes de los claustros, que representan temas relacionados con la historia del otrora Colegio Apostólico.
Rumbo a Guadalajara, a cuarenta minutos de la capital del estado, se localizan la zona arqueológica y el museo de sitio de La Quemada, también del INAH. El inmueble fue construido ex profeso y es admirable cómo respeta el entorno y se integra a él. Aquí se reproduce una estratigrafía que es un buen elemento para entender el quehacer arqueológico. Los talleres para visitantes son originales, e incluso entre ellos se pueden aprender técnicas como la cestería.
Por si todo lo anterior fuera poco, de regreso a la ciudad de Zacatecas puede visitarse el Museo de la Toma de Zacatecas, en el cerro de La Bufa, y la Galería Episcopal.
Fuente: Tips de Aeroméxico No. 25 Zacatecas / otoño 2002
Hombres Ilustres
Manuel M. Ponce, músico prodigio que aunque nació en Zacatecas, a las pocas semanas se trasladó a Aguascalientes donde vivió hasta los 15 años.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home