Monday, September 19, 2005

Monasterios del S XVI (faldas del Popocatepetl)

En las laderas del volcán mexicano, Popocatépetl (5452m) (en nahuatl "Montaña Humeante"), ubicado entre Morelos y Puebla, se hallan los 14 monasterios de estilo colonial, del S. XVI, que conforman este Patrimonio de la Humanidad declarados por la Unesco en 1994 y que conforman un modelo arquitectónico que se instaló en dichas construcciones en toda la América Hispana.

Entre todos ellos, el de mayor importancia es el Templo de San Miguel de Huejotzingo, convento fortificado, en donde se unen el estilo gótico, con el clásico y el barroco.

Tiene decoración artística interior de gran belleza, con esculturas de temáticas religiosas.

Otros monasterios sobresalientes son el de Atlatlauhcán, el de Tepoztlán y el de Tetela del Volcán.

Estos templos están formados por un atrio con un muro que no superan los cinco metros, una capilla abierta, cuatro capillas "posas" en las esquinas del atrio, el Vía Crucis, un templo techado, un claustro y alrededor el monasterio propiamente dicho.

Dentro de los claustros se pueden observan artísticas pinturas murales, y también los ornatos de jardines y fuentes.

En su origen, los monasterios fueron el centro alrededor de los cuales se asentaba la población, y cumplían el rol de escuelas, hospitales, y refugio de desamparados.

Incluso se han realizado instalaciones de agua para asentar allí los monasterios.

* Las capillas "posas", de piedra en las esquinas del atrio, se llaman así pues en las procesiones en celebración de Corpus Christie, se asentaba o posaba allí a Jesucristo.

Los 14 conventos

El monasterio de Huejotzingo fue el primero en ser construido (1524), y es uno de los conventos más impresionantes que se pueden visitar, tanto por la variedad de elementos que conserva, como por la calidad de muchos de ellos. El atrio tiene cuatro capillas posas que, con las de Calpan, son las más elaboradas del arte virreinal, ya que poseen un labrado de cantera extraordinario y una interesante iconografía; también cuenta con el mejor retablo monumental del siglo XVI que se ha conservado (en toda la República Mexicana sólo hay otros tres de la misma antigüedad), y es digna de destacarse la cruz atrial, la cual está colocada sobre una corona de espinas finamente labrada; asimismo, todavía se pueden ver restos del acueducto sobre un muro del convento.

La catedral de Cuernavaca es la única que se edificó sobre el templo original de un monasterio. Por ocupar un lugar tan importante dentro de la jerarquía eclesiástica, este espacio fue reacondicionado sucesivamente y muchos cambios pueden ser observados en la estructura general que mencionamos. Todavía se puede ver una majestuosa capilla abierta, que después se habilitó como portería. Asimismo, para poder recibir a más feligreses, sus capillas posas fueron transformadas en iglesias de mayor tamaño. En el claustro, es posible admirar las pinturas murales al fresco con el tema de los misioneros novohispanos que fueron martirizados en Filipinas y Japón en su esfuerzo por evangelizar al Oriente.

El convento dominico de Oaxtepec se ubica en lo alto de una loma al final de una cuesta pronunciada. Su atrio, contra la costumbre, y debido a que está construido sobre ruinas prehispánicas, no se encuentra en el frente y está un poco elevado.

Cuando se visita Ocuituco, lo que primero que debe verse es la fuente del claustro, considerada la más antigua, y cuya agua brota de unos melenudos leones de piedra. Pocos lugares hay como el pueblo de Ocuituco, en donde todavía podemos encontrar amplias huertas sobre las calles y un urbanismo rústico, no invadido por la modernidad.

En contadas ocasiones se logra crear un ambiente ceremonial religioso a cielo abierto como en el atrio de Calpan, uno de esos lugares mágicos, de tranquilidad y belleza, a la vista de la nieve perpetua de los volcanes. Cuenta con las cuatro capillas posas de gran riqueza y excelente estado de conservación, en cuyos relieves interiores permanecen los restos de pinturas coloridas.

El monasterio de Tochimilco recibe el agua del volcán por un largo acueducto que la introduce en el edificio religioso y la envía a la fuente del siglo XVI que hay en la plaza. Los muros interiores del atrio albergan nichos para las estaciones del via crucis. Su emplazamiento respecto de la plaza y del caserío lo hace un lugar maravilloso, dispuesto para transportamos a otra época.

El monasterio de Tepoztlán, es un lugar místico que goza de una vista formidable, ya que se sitúa en una loma del valle del Tepozteco. Cuenta todavía con una capilla abierta y varias posas que, aunque en ruinas, nos pueden dar una clara idea del espacio atrial de aquella época. Vale la pena visitar la pila bautismal de una sola pieza que se encuentra en su baptisterio, así como la pintura mural de su claustro, cuya policromía (variedad de colores) ya ha sido recuperada.

Hueyapan es la localidad más alta de Morelos, su clima es frío en contraste con el clima cálido del resto del estado. Su monasterio cuenta con un notable nicho barroco de gran valor artístico y de carácter popular, en ello reside su encanto.

Tetela del Volcán también es un monasterio menor de la orden de Santo Domingo que, como Hueyapan se encuentra en las alturas de la falda del Popocatépetl. El detalle de mayor singularidad artística de este convento es la viguería mudéjar de su sacristía.

El claustro del monasterio de Yecapixtla ofrece la particularidad de ser de un solo piso, excepción hecha en el frente que es doble. La portada principal del templo ha sido considerada como del más puro renacimiento español elaborado en Nueva España.

Tlayacapan es un hermoso pueblo enclavado entre las lomas agrestes del Tepozteco, surcado por los cauces de los ríos que rompen la rigidez de las calles rectas, combinando puentes, casas y vegetación. Frente al monasterio se ubica el Ayuntamiento, que es de la misma época, y una casa barroca que ahora es museo. Detrás de la crujía del monasterio se muestra claramente el espacio de lo que fue una capilla abierta, cubierta todavía de pintura mural del siglo XVI.

En Totolapan destaca el friso de dos colores que se encuentra en la habitación del primer piso, próxima a la fachada principal del templo. Es uno de los aplanados antiguos de mayor calidad que quedan en el lugar.

Todo el conjunto arquitectónico de Atlatlauhcan muestra riqueza excepcional de pintura al fresco, en las bóvedas combina temáticas ornamentales del mudéjar con otras del Renacimiento italiano. También importante en este conjunto es su vía crucis, que se presenta en forma de capillas exteriores al atrio. Asimismo, junto con Huejotzingo y Tochimilco, ofrece la posibilidad de conocer los confesionarios en forma de "s", que eran construidos sobre el muro que dividía al templo del monasterio.

Finalmente, Zacualpan de Amilpas conserva gran parte de su fisonomía tradicional dado el gran número de huertos que llenan de verdor todo el ambiente y la arquitectura popular de sus viviendas. Cuenta con un caudal de agua proveniente del deshielo del Popocatépetl. El baptisterio, a la derecha de la entrada del templo, tiene un arco trilobulado y, en su pared, los restos de un retablo pintado que, juntos, crean un ambiente recogido. En la capilla del Rosario se encuentran retablillos barrocos de gran calidad, dignos de ser admirados.

El conjunto de monasterios del siglo XVI es un libro abierto que nos permite entender el complejo proceso de colonización que vivió México a la llegada de los españoles. En sus muros, sus atrios y sus rincones está plasmado el encuentro de dos civilizaciones, de dos concepciones del cielo y de la tierra.

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